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¿Cuáles son las principales inversiones financieras a corto plazo?

Las inversiones financieras a corto plazo son una buena forma de rentabilizar tu dinero cuando no quieres tenerlo inmovilizado durante mucho tiempo. En este artículo veremos cuáles son las opciones más interesantes y qué factores hay que tener en cuenta para elegir. [tabla_de_contenido]

¿Cuándo se consideran las inversiones financieras a corto plazo?

En función de su plazo, las inversiones financieras suelen clasificarse en tres categorías:
  • Inversiones financieras a corto plazo: son aquellas que tienen un horizonte temporal menor o igual a un año.
  • Inversiones a medio plazo: serían las que se realizan a un plazo de entre 1 y 5 años.
  • Inversiones a largo plazo: se trata de las que tienen un horizonte temporal superior a 5 años.
No obstante, hay que tener en cuenta que esta clasificación no es inamovible. No existe un criterio único, universalmente aceptado, acerca de estos plazos.
Para algunos inversores, todo lo que sea superior a 3 años podría considerarse largo plazo.
En cualquier caso, sí parece haber un mayor consenso en considerar corto plazo todo lo que no exceda de un año.

¿Por qué realizar inversiones financieras a corto plazo?

Por regla general, suelen resultar más rentables las inversiones que se realizan a medio o largo plazo, que las que se destinan al corto plazo. Entonces, ¿por qué invertir a menos de un año vista? Pues bien, la principal razón para utilizar las inversiones financieras a corto plazo es tener disponible el capital invertido en un horizonte temporal próximo. De este modo, se trata de obtener algo de rentabilidad de unos fondos que se van a necesitar en un plazo inferior a un año. Por ejemplo:
  • Para realizar una compra de un bien de consumo próximamente (por ejemplo, un televisor, un coche, etc.).
  • Para la compra de una vivienda.
  • De cara a la realización de un viaje.
  • Para financiar estudios.
En todos estos casos, aparte de intentar rentabilizar el dinero, la premisa fundamental es preservar el capital. Por tanto, el riesgo inherente a los productos de inversión debería ser mínimo. No obstante, también podría considerarse inversión a corto plazo aquella que tiene un carácter especulativo y arriesgado, donde se trata de obtener rentabilidades rápidas. Por ejemplo, a través del trading. Sin embargo, en este artículo nos centraremos, principalmente, en las primeras.

Tipos de inversiones financieras a corto plazo

Los principales tipos de inversiones financieras a corto plazo son las siguientes:

1. Cuentas remuneradas y depósitos bancarios

Sin duda, esta es una de las opciones más conocidas por el público en general, en lo que se refiere a inversiones financieras a corto plazo. Sus principales características son las siguientes:
  • Riesgo muy bajo: se trata de productos que cuentan con la garantía subsidiaria del Estado. Así, en España, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD) cubre hasta 100.000 € por titular y entidad, en caso de que el banco quebrase o no pudiese devolver el capital.
  • Baja rentabilidad: los tipos de interés que ofrecen la mayoría de cuentas y depósitos son bastante bajos, si los comparamos con la rentabilidad potencial de otro tipo de productos financieros. Y es que, como sabes, el binomio riesgo - rentabilidad siempre suele moverse en paralelo.
  • Requieren poco capital: aunque algunos depósitos tienen límites mínimos y máximos, en general, existen productos de este tipo aptos para casi cualquier ahorrador particular.
  • Distintas opciones de plazo: la mayoría de depósitos están vinculados a un plazo concreto (3, 6, 12 o 24 meses son los más habituales). Si retiras el dinero antes del vencimiento, podrías perder la rentabilidad acumulada o sufrir alguna penalización en los intereses. Por tanto, procura contratar el producto que tenga un plazo ajustado a tus necesidades de disponibilidad del capital.
Aunque este tipo de productos son los más conocidos, existen otras inversiones financieras a corto plazo que pueden ser incluso más interesantes, como ahora veremos.

2. Letras del Tesoro y similares

Las Letras del Tesoro son valores de renta fija a corto plazo emitidos por el Estado (Tesoro Público). Sus principales características son las siguientes:
  • Máxima seguridad: son productos que cuentan con la garantía directa del Estado. Al finalizar el plazo, recibirás el capital invertido más los intereses pactados.
  • Importe mínimo: el mínimo de inversión es de 1.000 €. Las peticiones por importe superior han de ser múltiplos de 1.000 €.
  • Se emiten al descuento: es decir, se adquieren por un importe inferior al nominal (1.000 € por una Letra). Al finalizar el plazo, recibirás dicho nominal (los 1.000 €, en este caso). La rentabilidad que te genera la Letra es la diferencia entre su valor de reembolso y el precio de adquisición.
  • Distintos plazos: actualmente, las Letras del Tesoro se emiten a plazos de 3, 6, 9 o 12 meses. Lógicamente, la rentabilidad será distinta en cada caso.
Por tanto, esta es otra buena opción para invertir a corto plazo con un elevado nivel de seguridad.

3. ETF o fondos de inversión

Aunque no sean productos típicos de corto plazo, también es posible utilizar fondos de inversión o fondos cotizados (ETF, Exchange Traded Funds) que inviertan en distintos activos de renta fija o renta variable. No obstante, en la inmensa mayoría de casos, su nivel de riesgo va a ser más alto que el de los dos productos anteriores. Si quieres minimizar dicho riesgo, trata de elegir fondos o ETF que inviertan en activos de renta fija de alta calidad. Ten en cuenta que, aunque el grado de liquidez de estos productos es elevado, puede haber ciertos fondos que tarden hasta 3 días en liquidarse, desde que introduces la orden de venta.

4. Acciones individuales

Todavía menos frecuente es optar por la inversión directa en acciones individuales como inversión financiera a corto plazo. Así, es un tipo de activo mucho más arriesgado, donde no está garantizado el capital invertido (y mucho menos la rentabilidad). Aunque se trata de una inversión bastante líquida, es muy probable que el momento en que necesites disponer del capital, no sea el más conveniente para vender. Por tanto, la inversión directa en acciones (o, con mayor motivo, a través de productos derivados) a corto plazo es solo adecuada para inversores:
  • Con experiencia.
  • Que no necesiten disponer del capital en un momento predeterminado.
  • Que cuenten con una cartera de inversión diversificada.
  • Cuyo perfil de riesgo encaje con este tipo de inversión en renta variable.
Si no es tu caso, es preferible que optes por alguno de los productos menos arriesgados, como depósitos o Letras del Tesoro.

¿Cómo elegir una inversión a corto plazo?

Por tanto, a la hora de plantearte una inversión financiera a corto plazo, fíjate en los siguientes aspectos para elegir la más adecuada a tu caso concreto:
  • Importe disponible: como hemos visto, hay ciertos productos que requieren un mínimo de capital para invertir (como las Letras). En otros casos, como en determinados depósitos, también puede haber un límite máximo.
  • Plazo: tanto los depósitos como las Letras están disponibles en distintos plazos. Elige siempre el que preveas que mejor encaja con tus necesidades de disponibilidad del capital, para evitar posibles penalizaciones en la rentabilidad.
  • Perfil de riesgo: en general, si quieres priorizar la conservación del capital y minimizar el riesgo de tu inversión financiera a corto plazo, opta por cuentas remuneradas, depósitos bancarios o renta fija estatal.
  • Objetivo de rentabilidad: lo ideal es que la rentabilidad del activo te permita, al menos, superar a la inflación vigente. No obstante, esto no siempre es posible con los productos que ofrecen mayor seguridad.
Ahora que ya conoces las principales inversiones financieras a corto plazo, ¿cuáles te parecen más adecuadas para tu perfil? Recuerda informarte siempre de todas las características y condiciones particulares del producto en cuestión antes de contratarlo y es por ello que te recomendamos que te formes con un Curso de Finanzas para no financieros y así puedas tener todo el conocimiento necesario y reduzcas al máximo el riesgo de tus decisiones financieras.

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